lunes, 21 de mayo de 2012

Sin regreso.


Me preguntaba Malena en la entrada anterior: ¿Habrá un travesti dentro de todos? La respuesta es que no lo sé. Que lo desconozco. Verdaderamente no se que hay, ni puedo hallar, dentro de mí. A menudo intento asomarme a lo más profundo y la caída es tan honda y oscura que me da miedo descubrir donde esta el limite. Lo contemplo, desde el borde, fijándome a pies puntillas, con todas la precauciones para no caer, a ver si consigo averiguar algo. Pero nada. Incluso, en alguna ocasión he intentado descender por la cavidad, pero ante el ennegrecimiento, el miedo o la sensatez gana terreno y consigue apoderarse de mí y matar la curiosidad, como al gato. Y el fin, queda tan lejos, con tanto camino de por medio, que la conclusión del abismo es únicamente, el retorno. Pues, otro hecho sería un sin regreso.         

3 comentarios:

Malena dijo...

Yo creo que dentro de todos habita un ser del sexo opuesto. Tengo mis partes masculinas muy bien localizadas. Gracias a Dios, triunfa la femenina. :)

Imanol. dijo...

A veces, es bueno asomarse a esas partes para saber quiénes somos realmente para hacer lo que verdaderamente amamos... ¡aunque la caída sea abismal!

Me ha encantado tu Blog... me quedo en tu casa...

Un abrazo concentrado de ilusiones.

Jou McQueen dijo...

MAlena, gracias a Dios. No dejes que nunca salga.

Un saludo.

Imanol: Bienvenido, me alegra que te gustara el blog.
La caída es tan abismal, que no hay retroceso.

Un saludo.