jueves, 6 de octubre de 2011

La soledad de la multitud.


Fotografía de Daniel Casares Román.
http://color-humano-daniel-casares-roman.blogspot.com/

De pequeños, durante la escolaridad, al menos en mí colegio, al hacer alguna travesura, el maestro (que no profesor), nos castigaban en una esquina de la clase alejados del resto. En soledad. Distanciados de la masa, como si nos excluyeran de lo social. Como si eso fuera una penitencia o como si el aislamiento; fuera expiación para nuestras almas y actos. Sin embargo, de mayor, descubres, que la soledad, a veces, es tan necesaria como la compañía. Por eso, seguramente, la elección del sitio que hicieron ella y él, es, a conciencia. La luz de la fotografía, en sus dos centros, ejerce de camino para los ojos que observan, así pueden captar todos los detalles de esta imagen, repleta de ellos. De arriba hacía abajo, de un lado al otro. El cuadro de las tazas de café nos acerca a la chica, que sola, lee lo que parece un libro de de bolsillo, magnífico invento y compañero, mientras toma un café, curiosamente, en una taza para llevar. Verdaderamente abducida. ¿Quién sabe si primero estaba él sentado o ella? ¿Quién sabe si ella estaba de paso, pero al verle a él allí, decido quedarse? O ¿Quién sabe si fue al revés? Pero si nos dejamos de hipótesis románticas, lo que esta claro, es, que no se prestan demasiada atención. Debe ser, por culpa de la soledad de la multitud. Un síntoma que afecta a las personas que habitan en grandes núcleos y, aprenden a obviar las vidas que coexisten a su alrededor. Él, aparte de escuchar algo con unos auriculares, parece, también, estar leyendo, queréis más desafección a lo que le envuelve. Si pudiera volver atrás, observaría el momento desde esa esquina con tanta atención, como se merece esta imagen, por descubrir algo, que en demasiadas ocasiones nos pasa desapercibido: Lo que nos rodea.  

4 comentarios:

Cris Ham dijo...

Lo peor es la soledad que no buscas y encuentras,y que la tienes aunque estés con amigos o rodeado de gente.A veces esa soledad la tienes simplemente porque te falta una persona muy concreta y da igual que estén tus padres,tus amigos...,te sientes solo.
A mi me encanta mirar a la gente,observaría, soy muy cotilla,lo malo es que también soy muy descarada,el día menos pensado me rompen la cara por mirar lo que no debo.

Jou McQueen dijo...

Cris: Es así, tal cuál. Cuando es pegajosa y ruin siempre sobra.
Yo también me paso los ratos libres observando y haciendo hipótesis.

Un saludo.

Gala dijo...

Genial fotografia, si señor. Es algo que me gusta mucho de tí, ese toque que le das a las imágenes que nos muestras, como las descuartizas para nuestro deleite... y que tan bien escogidas están.
En cuanto a la foto y tus comentarios, a ver , por partes..
He sonreido al leer lo de "de pequeños" maestros que no profesores... aun hoy, te lo digo por propia experiencia hay que decir que siguen la denominación que relatas.
Los maestros, lo son de primaria y los profesores, de secundaria y ciclos formativos... así lo dice la LOE, cosas de la normativa.
En cuanto a la soledad, muy bien dicho, a veces es tan necesaria ...
Rodeados de gente nos gusta evadirnos a nuestro espacio, quien sabe si como en la imagen para captar la atención, aunque parezca una contradicción, pero esa soledad autoimpuesta tambien tiene su encanto... solo hay que querer verla o querer y saber como interpretarla.

Romanticismo hay en todas partes, hasta en la soledad... quien sabe si ellos, terminan dejandose invadir el uno por el otro y apartando la música y la lectura que son tan buenas compañeras siempre...

Besitos mediterráneos.

Jou McQueen dijo...

Gala: Genial interpretación. No más. Dices los justo.

Un saludo.