martes, 18 de octubre de 2011

El interruptor.




Soñé que poseía un interruptor con el cuál, podía detener el tiempo, unos segundos, los justos, para poder pensar que responder o decir en el instante, en el que me encontraba. Intenté retroceder en el tiempo para plantarme delante de ese primer amor y decirle aquello, que en esa mañana soleada,  solos delante del inmenso mar, se me atragantó entre el esófago y el estomago. Dándome una mala digestión durante demasiado tiempo. Y allí, mientras volvía a estar sentado delante del azul y al lado de sus verdes ojos, con esa sensación de nerviosismo, pulsé el interruptor y antes de nada, me acerque a su boca para besarla, suavemente.  Así llenar mi ego de energía y soltarle lo que quizás, habría cambiado mí vida. Volví a teclear el interruptor y a plena voz se lo grité a ella y al viento. De repente, me miro con una lagrimilla resbalándole por la mejilla y me besó. Para mi sorpresa, he despertado a su lado y sin interruptor. He empezado a correr hacía la habitación de mi hija y al ver, que allí, únicamente encontraba un PC encima de una mesa de oficina, una silla y un armario, he desfallecido de melancolía. 

5 comentarios:

Dany dijo...

Mi abuela repetía siempre : "Todo a la vez no se puede". Cuanta razón!
Abrazo!

Cris Ham dijo...

que bien nos vendría un botoncito de esos para según que momentos.A veces incluso para tenerlo pulsado durante horas.

quimeras dijo...

Retratado perfecto, no se puede cambiar el pasado sin modificar el resultado futuro y así...

Jou McQueen dijo...

Dany: Toda la razón!!!

Abrazo.

Cris: Sí. Uno, sól para las ocasiones especiales aunque fuera. Pero ajo y agua.

Un saludo.

Quimeras: Así es. Pero ni por esas podemos cambiar el presente... intentemos con el futuro.

Un saludo.

Gala dijo...

No se puede volver atras en el tiempo sin perder demasiadas cosas valiosas...
Casi mejor , intentar digerir lo que ya hemos pasado, o no pasado y seguir adelante.

Es bello, tener recuerdos, y por un instante soñarlos, pero hay cosas irrenunciables... por muy bonitos que sean los sueños...

Besos mediterráneos.