lunes, 28 de junio de 2010

El precio.


La vida vale, una decisión mal tomada. Por eso y una casualidad la puedes perder como se pierden las llaves. Y no puedes volver atrás, jamás. Otra vez la realidad nos lo ha demostrado. Fiesta grande en Cataluña, este último Sant Juan, fue fúnebre. La persona siguió a la masa, sin pensarlo, y un tren los alcanzó causando 12 muertos.


La vida no tiene precio. Porque solo hay una, y si no crees en la eternidad, más aún. Pero quien en alguna ocasión no se la ha jugado a cara o cruz, por no pararse y pensar, unos segundos. En un momento se puede acabar con 20, 30, 40, 50, 60 o quien sabe si 70 o 80 años por vivir, en un mal soplo de sepultura. Con la imposibilidad de volver a ver amanecer mañana. Con todo lo que ello conlleva.

La vida es felicidad. Y la felicidad, muchas es veces es solo, que no pase nada más de lo habitual. La infelicidad un laberinto áspero de mil entradas y pocas salidas. Pero que bonito poder hablar de años atrás, con una buena dosis de nostalgia como dice la canción. Para eso, tenemos que estar de vigías en cada situación por sencilla que nos parezca, porqué la suerte no siempre estará de nuestro lado.

DEL MUNDIAL:

PD: Felicitar a los Argentinos, que a menudo pasean por aquí, por la clasificación para cuartos. El pobre Aguirre (entrenador de Méjico), se santiguaba sin saber que en el otro banquillo estaba el Padre de Cristo. Con estas, claro estaba, de qué parte estaría el todo poderoso… Alemania os espera.

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