lunes, 26 de julio de 2010

Pero ese día...

Acababa de llegar del trabajo, y lo que más me apetecía era, estar sentado un rato frente al televisor. Al conectarlo a él, muchas veces, me desconecto yo. Hago un rato de zapping y a descansar.

Pero ese día, en la CNN, había un reportaje de Jon Sistiaga sobre Venezuela. Contaba, conversando o intentándolo, con las guerrillas de la ciudad de Caracas la razón de la revolución y el porqué, el pueblo se estaba, con el permiso del gobierno, armando. Un pueblo armado, en mi opinión, nunca es bueno. Y menos, si la justicia la ponen ellos, como allí decía que pasa. Incentivar el odio nunca es buena lanza electoral, dividir a una nación y hablo, con la experiencia de lo sucedido en España 75 años atrás, no lleva más que a la muerte. Y a una herida difícil de sanar.

Hugo Chávez a mí entender, es un presidente democráticamente dictador. Usa el miedo hacía el imperio y el mundo capitalista, la pobreza y sus carencias sociales, para acojonar al pueblo. Con boca de izquierdas y formas de derechas. Una esperanza pérdida y una decepción encontrada. Y un pueblo que sigue esperando cualquier cosa, aunque sea una guerra, no es un pueblo que evoluciona. Todo es mucho más complicado de lo que digo aquí, lo sé, pero solo es, porqué nosotros lo hemos hecho así de mal.

2 comentarios:

AGUSTIN dijo...

Hugo Chávez es un misterio para mí. Por eso de que tiene bocas de izquierda y formas de derecha.
Se presenta a elecciones, y gana por amplísimas diferencias.
Pero es amigo de los Kirchner. Y hace negocios con ellos. Y con los norteamericanos, pese a su inflamada verba.
Incluyó a sectores excluidos. Pero los números de su economía son horribles.
Lo mejor que tiene? Sus enemigos.
Pese a encontrarme más cerca que vos, la confusión es la misma.
Yo no sé si me atrevería a calificarlo de dictador.
Bien decís: es mucho más complicado que el análisis que se pueda hacer en un comentario.

JouMcQueen dijo...

Agustín: Como a menudo hace, esclarece mis ideas y mis post. Cosa tan difícil para mí. Un saludo y gracias.